miércoles, 18 de julio de 2012

ALFAREROS ROMANOS

Cuando hablamos de Roma, o mejor dicho, del Imperio Romano, siempre vienen a nuestra mente acontecimientos históricos como las conquistas, sus magnificas obras públicas, recordamos las figuras de los emperadores, de los grandes personajes de la literatura o el arte, etc. Pero pocas veces nos acordamos de las personas anónimas que habitaban ese vasto imperio.
A pesar de ello, algunos de sus nombres han llegado hasta nuestros días. Conocemos a Valerivs PaternvsLapillivsMaternvs BlandvsBrittoAccvnicvs, etc. porque firmaron las piezas cerámicas que elaboraron en zonas alfareras como la localizada en los alrededores de la actual Tricio (La Rioja). De los alfares localizados en esta zona salieron miles de vajillas de la llamada terra sigillata, que comenzó a elaborarse en Italia (Terra sigillata itálica) y rápidamente fue imitado en la Galia, norte de África e Hispania.
Los productos fabricados en nuestros talleres gozaron de una alta aceptación, produciéndose una gran demanda, por lo cual los índices de productividad fueron muy elevados y esta capacidad industrial ofreció gran competencia a los productos sudgálicos que dejaron de venderse en Hispania. Los talleres cerámicos de cierta entidad –officinae- contarían con un número importante de operarios a cuyo frente se hallaba el officinator o encargado del taller. Conocemos parte de esta organización gracias a las marcas de alfarero que aparecen en las cerámicas. Normalmente se hacían antes de la cocción de las piezas, con un punzón donde aparece el nombre del alfarero. para diferenciar las producciones de diferentes artesanos

¿Para que sirven las marcas?
  • para llevar la contabilidad de los vasos confeccionados por cada uno,
  • para determinar el pago que los artesanos habrían de realizar por el uso de las instalaciones.
En la terra sigillata decorada:
  • había artesanos especializados en la realización de los punzones (los más habilidosos).
  • fabricantes de moldes que pudieron trabajar de manera independiente, aunque se piensa que en los grandes centros contaban con decoradores de moldes en plantilla.
  • los que realizan el vaso sellan en el fondo interno de la pieza

Los elementos más dinámicos de Tritium Magallum durante el Alto Imperio serían las familias de fabricantes y comerciantes alfareros como los MAMILI. Este patriciado local tendría propiedades territoriales aunque afianzaba su status con las ganancias generadas por la industria alfarera. A ellos se debe la dotación, para la schola, de un gramático al cual el municipio pagaba 1100 denarios anuales y la construcción de un gran edificio en el siglo II d.C. cuyos restos se pueden observar en la actual ermita de Nuestra Señora de Arcos.

El conocimiento de la producción, distribución y comercialización de la cerámica romana, deriva en gran medida de las marcas de alfareros, que aparecen en los productos (de momento llevamos contabilizados más de 300 alfareros trabajando en la zona desde el s. I al VI d.C.)
Estas personas “anónimas” formaron un grupo muy uniforme, bien localizado, muy industrializado, de gran productividad y tradición, constatándose varias las generaciones de alfareros trabajando en un mismo taller. En definitiva gentes de clase social baja pero que contribuyeron a engrandecer el Imperio romano